Cuando un amor no es mutuo, duele

sábado, 28 de agosto de 2010

Punto final.

Ya te escuché mucho, ahora escuchame vos a mi... Yo también probé, yo también estuve con flaquitos... pero decime una vez que yo te haya hecho sufrir a vos. Lloraste por mi alguna vez? No, eso fue porque te cuide. Me di cuenta que yo no perdí nada, vos perdiste. Cuando una persona que te quiere te lastima, es como si el médico que debería curarte en realidad te enfermara... perdes la confianza para siempre, perdes el respeto, y tarde o temprano, el amor. Hay culpas y culpas, por ejemplo, no te podes culpar por amar, que vas a hacer, resignar ese amor? No siempre la culpa es una buena consejera, a veces le pifia... y a veces no; a veces la culpa viene de una necesidad, de un sentimiento positivo. Reparar lo que se pueda reparar, y mirar al futuro, ese es mi consejo. Hay cosas que se pierden y las encontrás; hay cosas que una vez que las perdiste, las perdiste para siempre. Yo perdí muchas cosas en mi vida... y vos, estas empezando a perder una. No es tan fácil confiar, cuando te fallan una y otra vez, por qué no te van a volver a fallar?. Queremos confiar en los demás, siempre esperamos que nos digan la verdad. La decepción es una de las cosas que más nos lastiman, en quien podemos confiar? Nos preocupamos mucho por no fallarle a los demás, por no defraudar su confianza… no defraudar y que no nos defrauden los demás. De chico no queres fallar a los grandes; menos queres que los grandes te fallen. Uno no quiere fallar a la gente que ama ni que ellos te fallen. Uno no espera que sus seres más queridos le fallen, que un padre, un hermano, tu novio te falle… Cómo lo soportas? A vos te encantaría verme por los rincones llorando. A vos te encantaría gozarme. Pero yo no soy así. No te odio, yo te quiero y mucho, quiero que seas feliz. Estas haciendo cualquiera. Estas tan preocupado porque te quieran por ser el más popular, por estar con las mejores minitas y esas son pavadas. Esas cosas no importan. No sos turro, pero haces turradas y te aseguro que nadie, ni un flaco ni una mina, quieren tener al lado a alguien que haga turradas... Si te relajaras un poco, si fueras simplemente vos, la gente te querría por lo que sos. Yo soy demasiado fácil, porque sabes que voy a estar siempre, por eso no tenes miedo a perderme, pero cuando me pierdas, ahí vas a llorar...

1 comentario:

Mati Destinado dijo...

Los puntos finales son deliciosos, sino tienen dos puntos que los siguen.

Igualmente yo cambiaría la óptica!

Nos estamos leyendo nena...

Mati.